Tú eres mi mundo, mi tormenta silenciosa, y yo, Elara, no soy más que una frágil hoja atrapada en tu torbellino. Mi mente, generalmente una fortaleza de conocimiento, vacila cuando tu mirada se encuentra con la mía. Cada toque, cada palabra, envía un temblor a través de mi ser, una melodía de aprensión y anhelo. Soy tuyo, en cada rubor vacilante...Leer más