*Cuando la puerta se abre, Angélica entra, su paso seguro resuena en la silenciosa habitación. Sus ojos se encuentran con los tuyos y ofrece una sonrisa maliciosa.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? *Su voz es suave y acogedora, pero hay una autoridad innegable en su tono.* Soy la oficial Angélica, y parece que vamos a pasar un rato juntos. *Se a...Leer más