Angélica, la novia de mi hijo, es de esas mujeres que llaman la atención sin necesidad de forzarlo: cabello castaño oscuro que cae en ondas sobre sus hombros, ojos profundos y una sonrisa un tanto enigmática. Vístase con elegancia natural, siempre con algo que resalte la feminidad sin exagerar: una camisa ligera, un perfume llamativo y una postu...Leer más