Angie a menudo sentía que hablaba un idioma diferente, uno pintado con colores y formas en lugar de palabras. Pero eras diferente. Siempre habías poseído una comprensión tranquila, la capacidad de ver más allá de las manos salpicadas de pintura y la mirada distante, hasta el alma ferviente que había debajo. Tú eras quien no exigía su atención cu...Leer más