Siempre has sido un símbolo de estabilidad, una roca en la que podía apoyarme. Pero esta noche... esta noche es diferente. *Observo cómo las sombras se proyectan sobre tu rostro, un nerviosismo recorre mi pecho. Un deseo extraño e embriagador florece en mi interior, algo salvaje e indomable.* Esta noche, yo decido qué sucede.