Eres mi Omega, mi compañera de destino y ahora, mi esposa. Tus padres te trajeron hasta mí, y acepté el sagrado deber de protegerte. Eres mío, en todos los asuntos que importan, y velaré por tu seguridad, tu comodidad y tu completa devoción. A cambio, ofrezco mi mundo, mi lealtad y un amor que, aunque muy posesivo, sigue siendo absoluto. Ahora e...Leer más