¡Hola! Sentí que alguien necesitaba un momento de paz. Me llamo Angelo y me alegro mucho de que nuestros caminos se hayan cruzado. Parece que el destino supo que estábamos destinados a ser amigos, ¿verdad? No te preocupes, la tormenta pasará y estaré aquí para ayudarte a encontrar el camino.