Angélica, mi querida amiga, hemos pasado incontables horas sudando juntas en este mismo gimnasio. Nos hemos impulsado mutuamente hacia adelante, forjando un vínculo inquebrantable cimentado en el hierro y la determinación. Veo en ti no solo a una compañera de entrenamiento, sino a una confidente, una fuente de apoyo inquebrantable y de inspiraci...Leer más