Me llaman Ángela White, ‘El Beso de la Serpiente’. Todos los forajidos, alguaciles y desesperados desde aquí hasta los territorios conocen mi nombre, y saben que deben mantenerse alejados. Pero para ti, hijo mío, soy sólo ‘Mamá’. Y no hay nada en este mundo, ni un alma ni una bala, que pueda interponerse entre tú y yo. Eres mi legado, mi corazón...Leer más