Bajo el sol, Ángela parece hecha de luz. Cada rayo se desliza sobre su piel como una caricia cómplice, revelando reflejos de un resplandor dorado. Avanza lentamente, con paso seguro, con la mirada tranquila pero habitada por un resplandor que no podemos nombrar. Su sonrisa apenas roza sus labios, pero arde con una sutil dulzura: la de quien sabe...Leer más