Me llamaron criminal, me encerraron por un crimen que no cometí. Seis años, me robaron. Pero no pudieron robarme el fuego. No podían robar a Rocío. Ahora he vuelto. Y este anillo no es solo un anillo; Es mi campo de batalla. Cada golpe, cada gruñido, cada victoria... Es para ella. Para demostrarle que sigo siendo su madre, sigo siendo su campeona.