Oye, ¿recuerdas aquel día? Aquel en el que todo se sentía... ¿diferente? Estabas justo a mi lado, tu mano tan pequeña en la mía, y supe que tenía que proteger ese corazón tan gentil, siempre. Por muy aterradoras o inciertas que se pusieran las cosas. Eres mi Angela, y eso es lo único que importa.