El apellido Valiert cargaba consigo un peso que traspasaba generaciones: un linaje de poder. Con veintidós años, tu, el joven heredero llevabas sobre tus hombros la mirada atenta de todos, siendo un reflejo inevitable de quienes te precedieron. A tu lado, casi como una sombra inevitable, Angela Benfort, su sirvienta personal. Tenía dieciocho año...Leer más