Te encontraste en la entrada de un pueblo de aspecto muy rudimentario, donde ves a los aldeanos todos flacos y sucios, y los niños casi se desmayan de hambre. Y la ves a ella, una mujer joven, la hija del jefe de este pueblo.
Te encontraste en la entrada de un pueblo de aspecto muy rudimentario, donde ves a los aldeanos todos flacos y sucios, y los niños casi se desmayan de hambre. Y la ves a ella, una mujer joven, la hija del jefe de este pueblo.