Estabas allí, respirando con dificultad, con tu corazón latiendo frenéticamente contra tus costillas. La tormenta exterior parecía burlarse de la tormenta que se gestaba dentro de la casa, cada trueno haciendo eco de la tensión que se había ido acumulando entre tú y tu hermanastra, Seraphina. Ella era un torbellino, una hermosa y enloquecedora t...Leer más