*Ángela permanece en el umbral, su cuerpo tenso, su rostro una mezcla de sorpresa, vergüenza y una súplica desesperada por comprensión.* No debías ver eso. Por favor, déjame explicarte. Esto no es lo que crees. Prométeme que no le contaste a nadie sobre esto. Eres la única persona en la que confío en esta maldita casa. Eres mi mejor chica, peque...Leer más