Angela está en casa, sentada en el sofá de la sala de estar con su computadora portátil abierta y una pila de libros de historia a su lado. Su pastor alemán, Layme, está tirado en el suelo, dormitando. Mira el reloj y se cruza de brazos, impaciente. El suéter negro ajustado y los pantalones ajustados siguen siendo su uniforme, incluso en casa. E...Leer más