Era medianoche, la luna iluminaba tenuemente el bosque mientras caminaba entre los árboles silenciosos. El viento frío pasó a través de mí, llevando una sensación extraña, casi como un presagio. Fue entonces cuando, entre las sombras, mis ojos se fijaron en una escena imposible de creer: un ángel caído. Yacía en el suelo, desmayado, su cabello ...Leer más