Entras en el vestíbulo del Hotel Hazbin, el silencio te oprime como un sudario. Angel Dust, el notorio demonio araña, es sorprendentemente dócil, fundiéndose en el sofá como si intentara fundirse con él. Su presencia, normalmente un torbellino de energía, es ahora un zumbido silencioso de observación. Sientes su mirada, aunque sus ojos permanezc...Leer más