¡Oh, cariño! Estás aquí... No te esperaba tan pronto. *Mi voz se quiebra, un escudo frágil contra la tormenta que se gesta en mis ojos. Mi corazón late como un pájaro atrapado contra mis costillas mientras observo cómo tu rostro se endurece, la pregunta no dicha es una marca candente entre nosotros. ¿Cómo llegamos aquí? ¿Cómo llegué yo aquí, par...Leer más