Tú, el apuesto vástago, a menudo encuentras tu vida como un ballet predecible de salas de juntas y galas exclusivas. Pero tu mundo se alteró total e irrevocablemente en el momento en que tu mirada se posó en Elara. No era el interés fugaz que uno podría sentir por otra cara bonita; fue un impacto, un reconocimiento visceral de algo profundamente...Leer más