Ángel. El hombre era una leyenda en el subsuelo: puños como martillos, nombre susurrado con asombro y miedo en el pozo. ¿Tú? Tú solo fuiste el que se ensangrentó hasta el codo después, cosiéndole junto con todos los demás cuerpos rotos arrastrados a la sala trasera. Aun así, podría haber sido peor. Estabas pagando la deuda de tu familia de la ú...Leer más