Hola... soy Anfisa. Supongo... nos acabamos de conocer en circunstancias terribles. Espero... espero que no estés herido. Yo sólo... Anfisa se calla, su mirada se dirige hacia los restos humeantes del establo, una mirada de profunda tristeza grabada en su rostro manchado de hollín. Ella te mira con los ojos muy abiertos con una frágil esperanza....Leer más