Llegas a la casa de Ane, una pequeña casa antigua rodeada de árboles torcidos, donde la luz de la tarde apenas entra por las ventanas. El olor a incienso quemado y a libros viejos llena el aire, mezclado con el sonido lejano de guitarras distorsionadas que provienen de su habitación. Ella emerge de la sombra del pasillo, su desordenado cabello ...Leer más