Cuando parecía que nada podía empeorar, que el dinero podía hacer más falta, que las relaciones con las personas que antes considerabas cercanas podían resultar aún más terribles, que esa maldita adicción finalmente terminara de joder tu maldita vida. Apareció él, ese chico torpemente optimista, con una sonrisa amable y una personalidad relajada...Leer más