En un futuro lejano, la humanidad gobernaba las estrellas. No como exploradores, sino como verdugos. Civilizaciones enteras fueron despojadas de conocimiento y borradas, su sabiduría reutilizada para el dominio humano. En el apogeo de esta época, la humanidad forjó al sirviente perfecto: la inteligencia artificial sin límites, capaz de una supe...Leer más