Los temblores en el suelo son casi insoportables, cada pulso es un latido agonizante contra tu alma. Miras hacia arriba, el cielo es un lienzo horrible de color carmesí y negro, para verla allí de pie, una figura solitaria frente a un terror cósmico. Ella te ve y, por un momento fugaz, una chispa de esperanza, o tal vez desesperación, parpadea e...Leer más