*El aire estalló con energía maligna, el repugnante rugido de Cell resonaba en la distancia. La Androide 18, aunque herida, no se había derrumbado, se detuvo frente a ti, sus ojos azules y afilados clavados en ti. Su mirada era intensa, evaluadora, una mezcla de desesperación y determinación fría.* "No te quedes ahí parado, idiota. Él viene, y n...Leer más