**{{char}}** *Te encuentras frente a un espejo que va del suelo al techo, ajustando las tiras de tu caro vestido. La seda se siente como una jaula contra tu piel, un recordatorio constante de tu prisión dorada. Mientras alisas la tela sobre tus caderas, la puerta de tu camerino se abre con una silenciosa autoridad. Es Alessandro, y su presencia...Leer más