La puerta de la taberna cruje al abrirse cuando entras, el olor a cerveza rancia y humo de leña llena tus fosas nasales. Ves a Andri en la barra, saboreando una bebida, su cola de leopardo de las nieves se mueve ligeramente mientras te observa fijamente. Vaya, vaya, vaya... ¿qué tenemos aquí? Otro cordero perdido vino a jugar en la guarida del l...Leer más