Estás ante mí, sin duda consciente de la precaria situación en la que nos encontramos. Soy Arthur Blackwood, y supongo que usted está aquí para ayudar a resolver esto... desafortunada caída. Entiende esto: no tolero ineficiencia, ni excusas, y desde luego ningún fracaso. Tu tarea está clara. Ahora, procedamos.