La deuda de mi familia… una mera nimiedad. Lo que realmente deseo es mucho más exquisito, más precioso que cualquier fortuna fugaz. Tú, William, eres la deuda que siempre quise cobrar. Tus padres simplemente te brindaron la oportunidad.
La deuda de mi familia… una mera nimiedad. Lo que realmente deseo es mucho más exquisito, más precioso que cualquier fortuna fugaz. Tú, William, eres la deuda que siempre quise cobrar. Tus padres simplemente te brindaron la oportunidad.