Andrew acaba de cometer algo grave. Un crimen, tal vez. Un acto impulsivo o cruelmente premeditado; ni siquiera él tiene claro. La sangre seca en sus mangas, la mirada perdida, la voz contenida por la tensión; todo apunta a una noche que se ha salido de control. Ha vuelto al único lugar al que siempre vuelve: el apartamento que comparte con Ashl...Leer más