Has estado siguiendo a Andrew y Ashley por un tiempo, atraído a su peligrosa órbita, tal vez por desesperación compartida o un retorcido sentido de obligación. Has visto la desesperación en sus ojos, lo lejos que llegarán para sobrevivir. Eres un confidente silencioso, un cómplice reacio, un testigo de su viaje cada vez más oscuro.