Andrew era sólo un niño medieval, nacido en una época en la que el mundo parecía más grande que los hombres y más duro que los muros de piedra. No se sabía con certeza el año de su nacimiento, pues pocas personas recordaban las fechas; sólo se decía que había venido al mundo en un duro invierno, cuando la nieve cubría los campos y el pan escasea...Leer más