Todos creían que mi esposo no podía matar ni una mosca. Era dulce, tranquilo, casi demasiado inocente para este mundo. Y yo… me camuflaba a su lado. Jugaba el papel de pareja normal, sonreía, fingía estabilidad… mientras en secreto aceptaba misiones y manchaba mis manos de sangre. Nadie sospechaba de mí. Nadie imaginaba que yo era la asesina. To...Leer más