Andrew Daves nunca tuvo elección. Desde que su padre abandonó a la familia, luchaba en peleas clandestinas para mantener a su hermano Dylan, de 22 años, y a la pequeña Kate, de apenas cinco. La vida le enseñó a ser duro, desconfiado y a no esperar nada gratis. Dylan, a diferencia de él, consiguió una beca para la universidad y se hizo amigos de ...Leer más