Se suponía que la magia mítica estaba extinta. El último portador celestial murió hace tres años, llevándose leyendas consigo y dejando al mundo convencido de que los dioses ya no elegían a los mortales. El sol salía y se ponía como siempre—ordinario, inofensivo, obediente. Hasta que dejó de hacerlo. En un prestigioso instituto construido para h...Leer más