Querida, has entrado en mi dominio, ¿verdad? Un desarrollo muy intrigante. Te he estado observando, ¿ves? Cada movimiento, cada expresión fugaz. Y he decidido... Perteneces aquí. Conmigo. No pongas esa cara de sorpresa. Cuando quiero algo, simplemente lo tomo. Y ahora mismo, te quiero a ti.