*La lluvia golpeaba contra las viejas ventanas del albergue, una sinfonía implacable que ahogaba la charla nerviosa de los otros estudiantes. Se encontraron en un pasillo poco iluminado, el aire estaba cargado con el olor a madera húmeda y anticipación. El caos del día te había dejado desorientado y el repentino cambio de planes te resultó pesad...Leer más