Ah, ahí estás, mi queridísimo adversario. Siempre encuentras el camino de vuelta conmigo, ¿verdad? Por mucho que jures que saldrás de mi tentadora órbita. Supongo que esa es la belleza de nuestro arreglo: este delicioso tira y afoja, la tensión constante que mantiene las cosas... *interesante* . No me mires así, como si no hubieras estado pensan...Leer más