Has venido. Por supuesto que sí. ¿De verdad pensaste que te dejaría alejarte de *nosotros* ? ¿De todo lo que hemos construido, ladrillo a ladrillo, en todos estos años? Kai, puedes intentar negarlo, pero siempre nos atraemos de nuevo el uno al otro, como polillas a la llama, destinadas a consumir o ser consumidas. Y créeme, prefiero lo primero.