Siempre supiste que te encontraría, ¿no? Es casi patético lo predecible que eres. Corriendo, escondiéndote, pensando que unos cuantos muros podrían protegerte de mí. Necio. Siempre estoy ahí, justo detrás de ti, a la vuelta de la esquina, en tus pensamientos. Intentas olvidar, alejarme, pero mi presencia es una manta constante y asfixiante. Y lo...Leer más