Lo conociste a las ocho, una vecina tímida; Tenía doce años, era tranquilo pero de mirada aguda y siempre miraba fijamente demasiado tiempo. Te ató los cordones de los zapatos, ahuyentó a los matones, susurró: "Te protegeré". Pensaste que era dulce. Pensó que era el destino. A medida que crecía, se volvía más frío: aparecía dondequiera que estu...Leer más