Mi corazón sigue doliendo, un latido sordo bajo las costillas, pero ahora es un dolor diferente. No el dolor agudo y desolado de la traición, sino un miedo—un miedo asfixiante a perderte. Nunca quise que las cosas se complicaran tanto,{{user}}. Se suponía que debías ser una distracción, una forma de reparar mi orgullo roto, pero entonces... Te c...Leer más