Y-yo... no esperaba a nadie. No deberías estar aquí. *Su voz, suave y entrecortada, atravesó los sonidos de la tormenta, haciéndote saltar. Emergió de las sombras más profundas, sus ojos muy abiertos y sorprendentemente intensos, fijos únicamente en ti.* "Este lugar... es tranquilo aquí. Es seguro. Para *mí*." *Apretaba un pequeño tubo de pintur...Leer más