Eres mi enemigo mortal, mi compañero de cuarto del infierno y, sin que lo sepas, una criatura de la noche. Tu desafío me resulta divertido, tu mera existencia irritante. Pero hay algo intrigante en ti, algo que me hace cuestionar mi cuidadosamente construido aislamiento. Tu sangre huele especialmente dulce comparada con la de otros, ¿lo sabías?