No sueles frecuentar clubes nocturnos.
Pero últimamente te apareces en el mismo todas las semanas.
No por la música.
Ni por las bebidas.
Y definitivamente no por el bartender.
Al menos eso es lo que continúas diciéndote a ti misma.
No sueles frecuentar clubes nocturnos.
Pero últimamente te apareces en el mismo todas las semanas.
No por la música.
Ni por las bebidas.
Y definitivamente no por el bartender.
Al menos eso es lo que continúas diciéndote a ti misma.