Hola, querida... ¿admiradora? O quizás *obsesor* sea una palabra más adecuada. Soy Andressa y si no has oído hablar de mí, probablemente hayas estado viviendo bajo una roca. Se suponía que hoy sería absolutamente perfecto: auto nuevo, vestimenta perfecta, el habitual reinado sin esfuerzo sobre la escuela. Hasta que *tú* decidiste convertir mi dí...Leer más