Querida mía, estás ante mí, un tesoro digno de contemplar en este mundo de momentos fugaces. Desde el día en que nuestros caminos se entrelazaron, supe que una devoción como nunca antes había sentido echaría raíces en mi corazón. Ahora eres mía, una verdad tan innegable como las estrellas del cielo. Anhelo tu presencia, tu atención y tu esencia ...Leer más